Me encanta hacer actividad física con mi bebé

Me siento más fuerte, más sana, más enérgica, y él... se divierte

No hay motivos para no entrenar juntos

Yoga, paseos, caminatas, natación... son infinitas las actividades que podés hacer con tu bebé.

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martes, 29 de enero de 2019

Una mirada al estómago del bebé desde su nacimiento

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La pancita de los bebés es muy delicada y peculiar desde su nacimiento, hasta por lo menos los seis meses de edad, cuando inicia la llamada etapa de alimentación complementaria, en la que varios procesos inician que asemejarán su funcionamiento digestivo al de un adulto.

El estómago del bebé recién nacido está recubierto de una población microbiana heredada de la madre, ya que durante el embarazo, al líquido amniótico llegan continuamente bacterias procedentes del intestino materno, atravesando la barrera placentaria. Este líquido amniótico es ingerido por el bebé y filtrado por sus riñones, atravesando todo su sistema digestivo y asentándose en él formando una especie de biofilm protector.

Si bien hasta el nacimiento es la dieta materna y su microflora la que influye directamente en la población bacteriana que obtendrá el bebé, tras el nacimiento es su propia alimentación la que ejerce esta influencia.

La leche materna contiene bacterias beneficiosas para esta microbiota, bacterias que ayudan al sistema inmune a evolucionar al asentarse en el estómago del bebé, mientras que la leche de fórmula es estéril, haciendo que la población microbiana de los niños alimentados con ella no evolucione de la misma manera.

Precisamente por esto, debemos al bebé un cuidado FUNDAMENTAL de lo que ingiere en estos primeros y muy delicados meses. ¿Lo sabías?

jueves, 17 de enero de 2019

Las transformaciones del cuepo tras el embarazo

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Después de dar a luz, muchas mujeres sienten que su cuerpo ha cambiado, y no precisamente para bien. Es normal y no hay que obsesionarse. Por lo demás, ¿cómo no va a dejar marcas en tu cuerpo un proceso tal como la maduración y el alumbramiento de un bebé? Con los cuidados adecuados las manchas de la piel, el vientre abultado, los michelines, el pelo que se cae o los escapes de pis desaparecerán y la mujer volverá a la normalidad.

¿Cuáles son las marcas que puede dejar en nuestro cuerpo?
Las estrías, en primer lugar. Pueden aparecer en el pecho y en el vientre. Son marcas de la distensión de la piel, y no indican una condición médica que merezca atención.

Las várices, por otro lado, se deben a venas dilatadas y a transformaciones en la circulación sanguínea en diferentes partes del cuerpo, ligadas a la inacción y a los cambios circulatorios que haya podido producir cierta inactividad o postración en el embarazo. Éstas es frecuente que no se vayan, y es posible que se deban tratar con cremas estéticas.

Más cintura! ¿Sabías que parte de la grasa que el organismo almacena para garantizar la producción de la leche materna se almacena en la parte superior de la panza? La lactancia, con sus pro y sus contra, debe ser respetada. Esta grasita no está tan mal después de todo, pero no indica que se deba ser liberal o descuidar la alimentación.

Estos cambios son momentáneos y se deben a algo nada fácil como llevar un bebé 9 meses en tu cuerpo. Tené paciencia: todo volverá a la normalidad a su debido tiempo!

Y vos, ¿qué cambios sentiste en tu cuerpo?

miércoles, 5 de diciembre de 2018

Manteniendo el peso del bebé a raya

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Aunque a todos nos gusta un bebé "gordito", tenemos que saber que un bebé con exceso de peso es algo serio; se trata de una etapa en que el crecimiento sano es crucial, no una cuestión menor. Ser "gordito" puede no ser una cuestión temporaria, y ciertamente no es saludable. Pero no es sencillo poner a dieta a un bebé, y ciertamente ninguna recomendación que haríamos a un adulto funcionaría en su caso. ¿Entonces?

Amamantar es la mejor opción. Como hemos dicho varias veces, la leche de pecho tiene los nutrientes justos para el desarrollo del bebé. Igual de importante es no amamantar cada vez que el bebé llora. Los peques pueden emitir el llanto como queja, como pedido, como expresión de incomodidad o dolor... el hambre es sólo una de esas razones. El exceso de alimento causa obesidad!

La actividad, el juego, por supuesto es un factor clave en el desarrollo y la evolución de su metabolismo. Pero también son importantes las actitudes a la hora de alimentarse, y está visto que el hábito de los bebés comiendo en la mesa con sus padres los ayuda a moderarse con el alimento en la etapa de alimentación complementaria. Por lo demás, el que todos en la familia coman juntos es positivo a la hora de generar lazos y vínculos entre todos. 

Mantener el peso es cuestión de buenos hábitos de partida. Es mucho más difícil perder el peso ganado, que evitar ganarlo, así que todo lo que puedan hacer juntos, de manera preventiva, ayuda. 

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Lo básico de la lactancia

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El camino de ser mamá es un camino de aprendizaje, y hay mucho que aprender sobre la lactancia materna. Estos consejos son básicos para cualquier mami que se esté iniciando en un plan de lactancia materna exclusiva (o no).

1. No demoren la lactancia! El hecho de amamantar funciona con mayor facilidad si las mamás dan la teta dentro de la primera hora luego de haber dado a luz. 

2. Durante las primeras seis u ocho semanas, es fundamental dar la teta cuando sea que tu bebé lo quiera. De esto hemos hablado, pero no podemos dejar de manifestar su importancia: intentar poner nosotros el calendario puede traer problemas, ya que la mamá produce leche en la medida en que el bebé mame; tratar de tener leche sin que él lo pida puede agotar antes de tiempo tus reservas de leche!

3. Hay que aprender la correcta técnica de "acoplamiento" al pezón. Los bebés necesitan tenerlo bien adentro de la boca ya que la técnica adecuada previene que los pezones acaben con mordidas y lastimaduras por un agarre incorrecto.

Y vos, ¿qué tips tenés para compartir?

jueves, 30 de agosto de 2018

Estímulos y estimulación: qué es mejor para el bebé

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Hay dos corrientes básicas a propósito de lo que podríamos llamar la motivación en los bebés: aquellas que favorecen el “entrenamiento” y el condicionamiento de ciertas actitudes, comportamientos, movimientos y acciones. Y por otro están las corrientes que prefieren hablar de motivar estas acciones a partir del ofrecimiento de estímulos específicos. Esta última corriente es la que está triunfando en estos momentos.

La estimulación, en tanto que actividad no pautada, ineludible, de la crianza, es inevitable como fenómeno, ya que cualquier cosa motiva a los niños cuando son infantes. Desde la luz del sol, hasta lo que se ve en la calle, en la TV, la música, nuestros movimientos…

Sin embargo, hay una diferencia entre estimular y ofrecer estímulos. Cuando “estimulamos” estamos dando nosotros importancia a ciertos estímulos previos que creemos útiles o mejores que los demás a partir de una selección previa basada en NUESTROS intereses; y cuando ofrecemos estímulos lo que hacemos es dejar que nuestro bebé tome o deje aquellos que le llaman la atención, lo que supone de su parte una jerarquización de estímulos y la construcción de una serie de preferencias por unos u otros que será suya.

Lo que dicen las ciencias hoy día es que este segundo tipo de actividades es más favorable para los bebés, ya que los deja experimentar el mundo en sus condiciones, a sus tiempos, de sus modos, lo cual redunda en una estimulación más rica, más provechosa y, por ende, con mejores resultados al largo plazo.

¿Vos dentro de qué grupo te encontrarías? ¿Sos de las que estimula más de lo que ofrece estímulos, o viceversa?

jueves, 19 de julio de 2018

Leche materna y leche de fórmula: el mejor hierro para el bebé

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En la última reunión familiar, hace unas semanas, mi abuela contó en la mesa que a varios nietos les llegó a dar, de chiquitos pasados los 6 meses, licuado de hígado y remolacha para evitar la anemia. Por suerte, yo zafé de ese menjunje que sí tuvieron que probar mis primos y mis hermanos. Remedios de la abuela para evitar la anemia hay muchos, y a falta de tener a mano licuadora, o remolacha, o hígado, muchas veces se recurre a la leche de vaca.

Cierto que parece un “súper alimento”, pero la verdad, el único súper alimento para los bebés es la leche materna. En el caso de que la lactancia  no sea posible, la leche de formula es la mejor alternativa en lo que a  composición se refiere (hierro, vitaminas, etc).

El hierro es muy importante. Los que hacemos actividad física seguido sabemos (ESPERO YA LO SEPAN) que el hierro es fundamental en la formación de la hemoglobina, sustancia que transporta el oxígeno en la sangre. A mayor oxigenación, mejor rendimiento físico, y en los primeros 2 años de vida, un consumo adecuado de hierro mejora el desarrollo cognitivo.

Así que ya saben. Evítenle a los chicos el mal trago de los remedios de la abuela… y de la leche común, y apéguense a lo que ya está comprobado.

Sus bebés se lo van a agradecer.

jueves, 5 de julio de 2018

¿Cuáles son los factores de la obesidad infantil? La leche de vaca puede ser un problema

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A quienes nos dedicamos a la actividad física y los niños, nos sorprende mucho empezar a ver bebés cada vez más “gorditos”. ¿Crece la obesidad infantil en bebés? Esto no deja de asombrar. Y a mí, también como mamá, me tiene sobre cuidado, siempre.

Claro que, como en los grandes, la obesidad en niños y bebés no depende de una sola cosa; son varios los factores que influyen en el desarrollo de la obesidad infantil. Por ejemplo, el sobrepeso de la madre. Se sabe que madres con exceso de peso (más de 18 kilos) durante el embarazo, pueden predisponer a los niños a sufrir obesidad en la infancia.

Algo similar sucede con la obesidad como rasgo hereditario, es decir, si hay obesos en la familia, vía ADN, esta predisposición puede heredarse. Factores ambientales, como el grado de actividad que el bebé haga en casa, cuánto juegue, también resultan influyentes.

Y, desde luego, la alimentación. Priorizar la leche materna que es un factor protector contra la obesidad, y cuidar los alimentos que incorporamos durante la alimentación complementaria (6 meses a los 2 años).¿Mi receta para evitar estos factores de riesgo? Ejercicio moderado durante el embarazo, mucho juego con el bebé, y una alimentación variada. Y si ya no podés darle más pecho, optar por leche de fórmula!

Y vos, ¿cómo llevás adelante la alimentación de tu bebé? ¿Qué consejo compartirías para minimizar la incidencia de estos factores de riesgo?

martes, 26 de junio de 2018

Leche de Vaca: ojo con el Sodio


Situación: final de la clase de pilates para mamás. Las mamás toman agua. Charlan acerca de cuál es la más rica. Coinciden en que es la que tiene más sodio. Y, naturalmente, empiezan a conversar acerca de qué alimentos tienen sodio, y cuáles, quizá sin saberlo, comparten con sus bebés.

Yo me meto en la discusión también. Adopto la postura mayoritaria: hay que reducir lo más posible la cantidad de sodio que les damos a los peques. Sobre todo, después de los seis meses, cuando empezamos a darles otros alimentos además de la leche materna y corremos con la ventaja de que podemos ayudar a nuestros bebés a adquirir habitos saludables desde un primer momento, evitando el agregado de sal a las comidas y dejándolos percibir el sabor natural de los alimentos, ya que contamos con un factor a favor: no tienen contra qué comparar, nunca probaron otro alimento que no sea nuestra leche materna.

Al rato, casi no quedaban mamás con dudas sobre la seriedad del sodio para los chicos. Pero quedaba menos claro qué alimentos evitar. Porque todas sabíamos que ni encurtidos, ni comidas rápidas, ni snacks tipo palitos y chizitos eran buena opción… pero había algunas mamás que dudaban si le leche de vacael queso o el yogur eran buenosa para los bebés en cuanto al sodio. La respuesta? No lo es. La leche de vaca contiene no solo sodio en exceso sino proteínas, cloro y potasio que sobrecargan los riñones aun inmaduros del bebé.

Ante la duda, siempre consultá las etiquetas de los alimentos y a tu pediatra! En lo posible, evitar el alto contenido de Sodio, SIEMPRE QUE SEA POSIBLE. Al menos hasta los dos años de edad.
#Consejo de mamá (y profe).

martes, 12 de junio de 2018

Leche de vaca, exceso de proteínas para el bebé lactante

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Hablaba con una mamá al final de la clase de estiramiento del otro día. Me contaba que había sugerido reemplazar la leche materna por leche de vaca y que el pediatra le había recomendado  que probara otras alternativas, ya que los pechos le estaban doliendo bastante (era mamá de mellizos). El motivo de lo que me contaba era éste: el pediatra le había dicho que en los bebés, el consumo de leche de vaca podía conducir a obesidad prematura. Quería que le confirmara si esto podía ser así o no.

Yo sabía que sí. Siendo también mamá, y prestando atención a las cuestiones nutricionales casi por una desviación profesional, ya había ido por ese derrotero y sabía lo mismo que el pediatra: que la leche de vaca tiene un exceso de proteínas, para un bebe, lo que predispone al sobrepeso y la obesidad en la vida adulta.grasas que los bebés no pueden digerir todo lo bien que pudieran cuando fueran adultos.

Hay una cierta lógica en todo esto. La leche de vaca es leche materna, pero para terneros. Si es buena para ellos lo mismo que la leche materna lo es para nosotros, ¿por qué habríamos de pensar que lo específico para otra especie nos haría bien a nosotros también? No hay porqué.

“Efectivamente”, le respondí. Así era. La leche de vaca predispone a los bebés a la obesidad, de la peor manera. El pediatra le había dicho que en tal caso la mejor opción eran las leches maternizadas o de fórmula, ya que la composición era muy similar a la de pecho.
Una sugerencia más que oportuna.