Me encanta hacer actividad física con mi bebé

Me siento más fuerte, más sana, más enérgica, y él... se divierte

No hay motivos para no entrenar juntos

Yoga, paseos, caminatas, natación... son infinitas las actividades que podés hacer con tu bebé.

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jueves, 12 de julio de 2018

Sobrepeso en el bebé: ¿cómo se determina?

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Hace unos años que se popularizó realmente el concepto de “IMC” o índice de masa corporal entre nosotros. Este cálculo sencillo entre peso y altura que nos permite a los profesionales conocer cuánto sobrepeso tiene una persona, a partir de una cifra básica. Esta popularización del concepto llevó a que desde hace un tiempo, varias alumnas y mamás me pregunten si hay manera de saber cuándo el bebé está gordito, y cuándo está realmente “gordo”, nivel “debo preocuparme”.

La respuesta sencilla es que NO, no hay manera de determinarlo de forma casera. Ese es un cálculo que le compete al pediatra, y que debe realizarse en su consultorio, ya que las herramientas de medición son un tanto más complejas que las que podemos usar los adultos para establecerlo en nuestro caso. Y tengamos en cuenta que no es algo para demorar.

Hay algo de cierto en la creencia casi de abuela de que los bebés gorditos son sanos. Por supuesto, “sano” en contraposición con malnutrido, lo cual es verdaderamente grave en caso de un bebé. Pero no necesariamente sano pensando en su futuro.

Y para quitar un poco de drama a la cuestión: ligero sobrepeso en un bebé no indica obesidad. Los bebés “grandotes” no necesariamente serán obesos en el futuro. Peeeeeero (siempre tenemos un pero), puede pasar que un bebé con signos de obesidad sí traslade esta condición más allá de la infancia.

Así que a ser observadores del peso del bebé!

lunes, 9 de julio de 2018

¿Andadores para bebés? ¡Peligro!

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Yo soy mamá y entiendo como cualquiera (créanme) la ansiedad por ver a nuestro bebé dar los primeros pasos… pero vale preguntarse, ¿a costa de cualquier cosa vale la pena? Y… no. Digo que no porque son muy usados, hoy día, los andadores de bebé, de cualquier tamaño, material y color! Y, la verdad, no sé si todos, como papás, evaluaron en algún momento las desventajas que puede tener.

Seguro que son una herramienta útil en el desarrollo del peque: ayuda a fortalecer sus piernas, y le sirve para moverse en el nuevo entorno del mundo al cual fue alumbrado. Sin embargo, las casas con escaleras, escalones, u otros obstáculos son PELIGROSOS para ellos.

Y no sólo para ellos, sino también para los adultos que, en determinado momento, puedan estar cuidándolos. Mi mamá se salvó por un pelo de tropezar con nuestro bebé hace nada más que dos semanas. Fue una distracción, y le puede pasar a cualquiera. Pero lo cierto es que cuando nos acostumbramos a que nuestros bebés los usen, por un momento podemos bajar la atención o dejar de percatarnos de que tenemos a nuestro bebé, casi gateando, a toda velocidad, en el suelo, a veces por debajo de nuestra mirada.

Hay peligros bastante grandes detrás de un juguete aparentemente muy inofensivo (y ojo, es inofensivo). ¿Estoy diciendo que no al andador? Claro que no! Estoy diciendo sí al andador, siempre con supervisión adulta. Y no al exceso del andador en perjuicio del gateo o del esfuerzo natural para caminar y ponerse de pie por los propios medios del bebé.
Pero ahora las quiero leer a ustedes: ¿qué experiencias tuvieron y tienen con los andadores?

jueves, 21 de junio de 2018

El bebé aprende a caminar: ejercicios para ayudarlo

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Todas las mamás expresan ansiedad, tarde o temprano, para que sus peques caminen. A veces es como si se tratara de una competencia: saber qué bebé empezó antes es para la mamá del susodicho una pequeña victoria que agitar en el grupo de mamis o en la sala de espera del pediatra.

Gran error si ponemos en nuestro bebé todas las expectativas de nuestro “éxito” a través de ellos de este modo. No soy neuróloga, ni pediatra, ni mucho menos: sé de competencias, competir y superarme a mí misma tanto como a otra persona, y sé también que eso implica una carga emocional para mí, y para el “contrario”. Como mamás, ¿está bien que depositemos esa carga, esa expectativa, en los bebés? Yo creo que no, e intuyo que la perciben sobre sí más de lo que creemos.

¿Qué es lo que sí podemos hacer? Darles una mano para caminar! Esto, sí es fundamental. Lo hacemos de varias maneras. En primer lugar, ayudando a todos los intentos de erguirse. A veces los podemos sostener, pero intentemos no forzarlos para que se sostengan, si vemos que no pueden. En segundo lugar, ayudémoslos poniendo algunos objetos estables de corta estatura para que sirvan de apoyo (sillitas, juguetes, andadores, cajas… todo sirve). Finalmente, y esto con mucho cuidado: ayudar a que los bebés comiencen a jugar con cajones. Son barandas naturales y los van a ayudar a mantener el precario equilibrio de los primeros pasos.

Así que ya saben: ayudemos a nuestros bebés a caminar, pero no hagamos de este aprendizaje algo “nuestro”. No pongamos más presión de la que necesitan. Para todos los bebés es un proceso, un aprendizaje. Todo va a ir bien. Démosles el tiempo para que anden por su cuenta…